Nos levantamos como siempre a las 6,15 de la mañana, pero entre que nos lavamos, cepillamos los dientes y nos vestimos, hoy no hemos salido hasta las 7,30 h. Eso sí, hemos desyunado en el albergue. Un chocolate/batido y un bollo/ensaimada. Para aguantar hasta el desayuno de verdad.

La etapa de hoy era de 26 km. La primera parte con subidas y la última más llana para finalmente ir bajando. Deseguida a la media hora hemos llegado a Sarria y allí nos hemos empezado a encontrar con un montón de gente, ya que desde aquí salen más del 60% de personas que llegan a Santiago. A nosotros cuando nos preguntaban de donde veniíamos decíamos, desde RONCESVALLES, si preguntaban algo más ya decíamos que habíamos hecho el salto desde Logroño hasta Ponferrada. Pero bueno, más que ellos.
Después de dejar Sarria, seguimos andando y llevamos un buen ritmo. A las 3 horas paramos justo en la mitad de la etapa de hoy, un buen ritmo, para desayunar. Nos pedimos unos bocatas y a los 2o minutos, a continuar andando. Vamos haciendo un poco más de subida durante una hora y media y aquí ya vamos viendo los km más fáciles. A la que nos damos cuenta pasamos por el mojón que indica que ya "solo" quedan 100 km para llegar a Santiago.

Eso sí, hemos tenido un contratiempo. Al Sergio se le está comenzado a salir las plantillas por debajo de las botas. No sabemos si aguantaran la jornada y menos los 4 días que aún nos quedan hasta el Camino. Cuando lleguemos a Portomarín ya veremos lo que hacemos.
Justo cuando faltaban unos 4 km, nos paramos en una bar de Mercadoiro que parecía un oasis dentro del desierto. Al Sergio se le ha antojado una tabla de quesos y eso hemos hecho.

Después de alargar el descanso, nos hemos propuesto ya acabar la etapa en 1 hora y media. Nos levantamos y si, lo hemos hecho. A las 2 de la tarde hemos llegado al albergue, que por cierto es nuevecito y todo muy bién equipado. Nos hemos pegado una ducha y nos hemos tumbado un rato a recuperar fuerza. Después de unas 2 horitas, hemos ido al centro del pueblo a ver si comprábamos unas botas para el Sergio ya que finalmente la que tenía no ha llegado viva. Ahí lo podeis ver.

De paso hemos aprovechado para comprar champú y cosas en la farmacia, como todo el mundo, para recuperar los pies en estos 4 días que quedan: esparadrapo, gasas, betadine, magnesio para no tener dolores musculares, gel para el tendón de aquiles del Antonio.
Ya para cenar nos hemos quedado en el albergue y el Sergio se ha comido una pizza y el Antonio un bocata de jamón caliente. Ya estamos a punto para ir a dormir. En cuanto acabe el partido de básquet que el Sergio está viendo. El Antonio se ha ido a contemplar las vistas que hay desde la puerta del albergue, que son muy bonitas. Y por hoy ya está.
OJO!. Ya llevamos 222 km desde Roncesvalles. Parece mentira.

Buen Camino!